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Cómo hacerse autónomo en 2024: guía paso a paso.

Convertirse en autónomo significa empezar a trabajar para ti mismo; sin jefes, sin horarios impartidos por otras personas y sin compañeros que no te hagan ni pizca de gracia. A simple vista, parece una decisión de lo más acertada, aunque el proceso no es nada sencillo e implica seguir una serie de pasos legales y administrativos para conseguirlo. Por si fuera poco, cada cierto tiempo salen leyes y novedades con las que debemos estar familiarizados para hacer las cosas bien.

Como ves, es importante que estemos atentos e informados para entender bien qué significa hacernos autónomos, y para ello, lo mejor es seguir una serie pasos orientativos que pueden guiarte en el camino. ¿Quieres saber qué pasos son? Si es así, sigue leyendo y te contaremos todo al respecto.

¿Cuáles son los pasos que debe seguir una persona para convertirse en autónomo?

  1. Estudio de viabilidad: antes de decidir tu paso como trabajador autónomo, es fundamental realizar un estudio de viabilidad. Para ello, evalúa la demanda del mercado, la competencia y los costos asociados con tu actividad económica.
  2. Trámites previos: asegúrate de obtener las licencias o permisos necesarios para tu negocio, según la naturaleza de tu actividad. Algunos sectores requieren autorizaciones específicas.
  3. Obtención del Número de Identificación Fiscal (NIF): si aún no lo tienes, obtén tu NIF en la agencia tributaria. Este paso es esencial y se puede realizar tanto de forma presencial en una oficina como a través de su plataforma online.
  4. Date de alta como autónomo: realiza el alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) de la Seguridad Social. Este trámite se puede gestionar en la Tesorería General o de manera telemática.
  5. Elección del epígrafe del Impuesto de Actividades Económicas (IAE): selecciona el epígrafe correspondiente a tu actividad económica en el IAE, este código es crucial para la clasificación de las actividades empresariales.
  6. Afiliación a la mutualidad o seguro social: en ciertos casos, como profesionales colegiados, será necesario afiliarse a la mutualidad correspondiente. Ten también en cuenta la contratación de un seguro social para cubrir contingencias como enfermedad o incapacidad temporal.
  7. Registro en el sistema RED: regístrate en el sistema de Remisión Electrónica de Datos (RED) para gestionar tus trámites con la Seguridad Social de manera eficiente y electrónica.
  8. Presentación de declaraciones fiscales: cumple con tus obligaciones fiscales, presentando de manera trimestral o anual los impuestos correspondientes, como el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) y el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).
  9. Contabilidad: mantén una contabilidad organizada y actualizada. Puedes optar por llevarla por ti mismo o contratar a un profesional contable para asegurar su correcta gestión.
  10. Seguro de responsabilidad civil: protege tu actividad contratando un seguro de responsabilidad civil, ya que, esto te resguardará ante posibles reclamaciones de terceros.
  11. Asesoramiento profesional: Como bien nos aconsejan desde Martín Laucirica Grupo Asesor, considera la posibilidad de obtener asesoramiento profesional, ya sea de un gestor o contador, para garantizar el cumplimiento adecuado de todas las obligaciones legales y fiscales.

¿Cuánto cuesta al mes ser autónomo?

Como has visto, ser autónomo significa pagar algunas tasas (como es lógico), ya que de esa forma podemos hacer declaración del dinero que ganamos como empresa al Estado.

Es difícil determinar cuánto se paga al mes, ya que depende de diversos aspectos, como la cuota de la Seguridad Social (determinada por la base de cotización elegida) la cual significa un componente fundamental y que está sujeto a posibles cambios tras reformas en las tarifas.

Por otra parte, el tipo de autonomía también implica tasas diferentes: los autónomos societarios, como ejemplo, pueden enfrentarse a tasas distintas. Además, se deben tener presentes los gastos asociados al Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), al Impuesto sobre el Renta de las Personas Físicas (IRPF), y a la contratación de seguros, como el de responsabilidad civil y, eventualmente, el de incapacidad temporal.

Asimismo, es recomendable presupuestar para servicios de contabilidad y asesoría fiscal, cuyos gastos para materiales, alquiler del espacio y servicios públicos deben ser tomados en cuenta.

Para acabar, es importante mencionar que el precio de la tasa de autónomo también varía en función de la edad y situación del emprendedor, ya que, para los menores de 30 años se exige una tasa menor que para aquellos que superan dicha edad, y también existen becas y ayudas del Estado que aligeran la carga económica a aquellas personas que presentan situaciones como nuevos emprendedores, mujeres del sector rústico, víctimas de violencia de género y demás.

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