Infografía y tecnología

Todos escuchamos de vez en cuando esta palabra. En diferentes ámbitos pero en el mismo contexto: la representación visual de los datos. Aunque lo cierto es que para la mayoría, esta palabra no dice mucho y desde aquí, queremos que todo el mundo tenga claro lo que es la infografía y, por supuesto, la infografía más tecnológica: en 3D.

Una infografía es la representación visual de una información, por lo que sirve para ayudar en el desarrollo de un tema amplio, cuando es necesario dividirlo en secciones para su comprensión. De manera que una infografía puede incluir elementos tales como fotografías, gráficos, mapas, textos, videos o diagramas.

En la actualidad, como bien sabemos, mucha de la información se obtiene a través de datos, por lo que las infografías se han convertido en un elemento esencial a la hora de transmitir con claridad, concisión y sencillez la información. Gracias a la infografía, una hoja de cálculo con miles de filas, se convierte en un gráfico de fácil comprensión. De manera que las infografías son cada vez más utilizadas por los medios de comunicación, puesto que son de gran utilidad a la hora de comunicar datos de mayor complejidad al público.

Tanto en diarios digitales como en la televisión, la infografía se ha convertido en un gran elemento de comunicación. En el caso particular de la infografía en 3D, se ha visto revolucionada la manera en la que se visualizan los proyectos, productos y conceptos de mayor complejidad. Mediante el uso de tecnología avanzada de modelado, las imágenes representan de manera más realistas y detallada, cualquier diseño, lo que facilita la comprensión por parte de los clientes y los equipos de trabajo. Desde la arquitectura hasta el diseño de productos, la infografía en 3D se ha convertido en una herramienta de lo más indispensable.

Infografía en 3D: lo último en tecnología

Si algo ha revolucionado el mundo de la infografía es la tecnología 3D, al menos así nos lo explican los profesionales de Delineante Infografía 3D, especializados en delineación y arquitectura en tres dimensiones. En el campo del marketing y la publicidad, las infografías desarrolladas con esta tecnología, proporcionan un gran impacto visual, lo que hace que sea la mejor opción a la hora de presentar productos de forma innovadora y atractiva. Al incorporarse elementos tridimensionales, los anuncios capta la atención del público con mayor facilidad, aumentando la retención de la información en la mente.

Un ejemplo destacado de cómo esta tecnología está transformando la industria, es el uso de los configuradores 3D a la hora de vender instalaciones. Gracias a este tipo de configuradores, los clientes pueden visualizar y personalizar los productos de forma interactiva, mejorando la experiencia de compra y optimizando los procesos de venta.

Implementar infografía en 3D en los proyectos, proporciona numerosas ventajas que ayudan notablemente a mejorar, tanto el proceso de diseño como la experiencia del cliente. Siendo algunos de los beneficios más destacados los que citamos a continuación.

Con ayuda de la infografía 3D, se mejora la comunicación visual, ya que proporciona una representación visual con mayor detalle y, por tanto más comprensible. Lo que facilita que los clientes comprendan el concepto y el diseño con mayor facilidad, antes de tomar la decisión correspondiente.

La interacción y personalización son posibles con la infografía 3D interactiva, mediante la que los usuarios pueden modificar el diseño y explorar el proyecto desde diferentes perspectivas. La experiencia se torna más dinámica y ayuda a los clientes a visualizar diferentes opciones y personalizar los detalles.

Por lo que la precisión a la hora de tomar decisiones es mayor, se minimiza el error y permite prever problemas o ajustes a realizar antes de que se lleve a cabo el trabajo real. Lo que nos lleva a la optimización en el proceso de producción y de ventas. Las empresas pueden recurrir al uso de la infografía 3d para presentar sus productos de forma atractiva y diferenciadora. Esta visualización mejora la comprensión y el conocimiento del producto, genera mayor interés y produce mayor confianza en los consumidores.

Su aplicación es útil en diferentes sectores, donde su versatilidad y realismo, proporcionan un valor añadido. Dentro del campo de la arquitectura y el urbanismo, se utiliza para mostrar los diseños de edificios, interiores y paisajes urbanos. Con estas representaciones es posible mostrar una presentación detallada y efectiva a los clientes, inversores y autoridades locales.

En el mundo del marketing y la publicidad, permite la presentación de productos de forma innovadora, creando mayor impacto en los consumidores. Son utilizadas en anuncios, presentaciones de productos y campañas promocionales.

Si nos pasamos al mundo de la industria y de la manufactura, la infografía 3D también tiene su protagonismo. En ingeniería y fabricación de productos, permite que se visualice el funcionamiento y ensamblaje de las piezas, ayudando a que se optimice el diseño y el proceso productivo.

No podía faltar el mundo de los videojuegos y el entretenimiento, donde la infografía en tres dimensiones, es la herramienta clave a la hora de crear personajes y entornos realistas para protagonizar videojuegos, películas o animaciones.

Tipos de infografía sin tres dimensiones

La infografía no surgió con las 3D, aunque en la actualidad, es la más destacada. Lo cierto es que varían en función del tema que trate, el público al que se dirija y le medio en el que se muestran. Pueden ser para televisión, online, impresas, como parte de un documento interno de una empresa, etc. De manera que se pueden clasificar como pedagógicas, educativas, comerciales, económicas, etc.

Un tipo de infografía es la creativa. Para realizar este tipo de infografía hay que plantearse como es una infografía estándar y las herramientas que componen el lenguaje visual utilizado de forma menos habitual. A modo de ejemplo, existen estudios de diseño especializados en la creación de este tipo de infografías en las que combinan lenguaje gráfico digital con montajes fotográficos o crean infografías de la realidad a modo de instalación, etc.

Otro tipo de infografía que podemos encontrar, es la interactiva. Dicha interactividad se determina por el concepto en el que se trabaje en cada momento: al pinchar aparecen otros datos, se establece una relación con el usuario, etc. Un ejemplo de este tipo de infografías son las que aparecen en los diarios digitales cuando hay elecciones, mostrando los resultados de cada partido en cada provincia, el número de votos, etc.

Pasamos a la infografía más divertida: la animada. Toda aquella que se genera en un breve espacio de tiempo, siendo más habituales las que producen líneas temporales o muestran cómo evoluciona una situación.

La última categoría es la infografía online, salvo las que aparecen en los medios impresos, casi todas son en este formato. Pueden verse en páginas web, aunque cobran mayor relevancia en los medios de comunicación digitales.

En el mundo de la infografía, el diseño es un aspecto crucial. Por lo que conviene tener presentes algunas pautas a la hora de crearlas o interpretarlas:

  • La infografía debe expresar, manifestar y transmitir el mensaje de forma clara y correcta.
  • Debe ser limpia en su estructura, la visualización de los datos, el texto y todo lo que la compone.
  • Si existen elementos ilustrativos o fotográficos, deben acompañar a los datos y no generar distracción que dificulte la visualización correcta de los mismos.
  • Debe contar con una buena jerarquización, estructura y composición.
  • El color es de gran importancia, debe contar con un cromatismo correctamente planteado para la visualización de los datos.
  • Se tiene que ejecutar de forma ética, sin que los datos resalten unos sobre otros.

El diseño dentro de la infografía, tiene la finalidad de hacer que los datos que se muestran, resulten legibles y atractivos.

A la hora de hacer una infografía, lo más importante son los datos disponibles. Teniendo presente este aspecto se comprueba lo que se puede extraer de ellos y, una vez se tiene claro lo que se quiere contar, debe buscarse el tipo de infografía más adecuado. Saber cómo se entiende mejor, si con un gráfico de columnas o de tartas, con un mapa o una imagen, el público al que se dirige o donde se va a mostrar.

Con todas estas cuestiones resueltas, se elige el estilo, se establecen los elementos que forman parte del diseño de la composición, el color, el lenguaje más apropiado… Además de contar con la interacción, sobre todo cuando se trata de un medio de difusión online. Aunque se trata de un elemento visual, donde prima lo estético, su finalidad es informar, por lo que debe ser muy clara en este sentido.

De manera que un profesional de la infografía debe poseer conocimientos sobre composición, color y colocación de los elementos. Debe ser metódico y saber manejar grandes cantidades de datos y curioso, para buscar, estudiar y saber leer los datos. Su comprensión y análisis es esencial para obtener una buena infografía.

Poco más podemos añadir sobre esta disciplina. Ahora todos sabemos con mayor certeza de que se trata cuando se habla de infografía en general y de infografía en 3D. De hecho, vemos estas imágenes continuamente en todos los medios, desde los informativos hasta las tiendas online.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest
Más comentados
Scroll al inicio