Arquitectura del bienestar: certificación Well

Un edificio o una vivienda tiene que proporcionar bienestar a sus visitantes u ocupantes. La finalidad de toda construcción, en general, es esa, con independencia del uso que se le vaya a dar. De poco vale tener una vivienda que no es cómoda y en la que no se está a gusto, aunque cabe destacar que es un hecho que muchas personas viven en casas inadecuadas o trabajan en edificaciones con carencias en lo que al confort respecta.

Dejando a un lado las construcciones precarias o los edificios más antiguos, actualmente, la arquitectura se enfoca en otros tipos de construcciones como el Passivhaus o la certificación Well de la que vamos a hablar en este artículo. Este estándar internacional de evaluación ha sido diseñado para mejorar el bienestar, la salud y el confort de las personas que habitan y utilizan los edificios, basándose en el rendimiento real de esos espacios construidos. A diferencia de otras certificaciones que se orientan fundamentalmente hacia los aspectos ambientales, la certificación Well se centra en cómo el entorno que se construye produce un impacto directo en el bienestar de los ocupantes o visitantes.

Siendo así, no es de extrañar que Well se haya convertido en un estándar cada vez con mayor relevancia en los proyectos de construcción y edificación de oficinas, hoteles y uso mixto, debido a que conecta la sostenibilidad del edificio con los beneficios que aporta a las personas que los utilizan.

Well Building Standard es una herramienta de evaluación para los edificios que hace posible realizar el análisis de las características del entorno construido en aspectos de salud y bienestar para sus usuarios. Se basa en el rendimiento y no en la prescripción y, al ser necesario demostrar que cumple con todos los requisitos mediante una prueba de verificación final, se trata de la primera certificación en la que la salud y el confort de los usuarios se convierten en el eje central y exclusivo.

Descubriendo la certificación Well

 

Esta certificación retoma el concepto de salud de la OMS, que la define como bienestar físico, mental y social, y lo lleva a un sistema de puntuación que analiza la presencia de dicho bienestar en los espacios cerrados que habitamos, en los que trabajamos y en los que nos relajamos. En Bonba Studio, donde trabajan desde una visión que combina diseño, técnica y bienestar, desarrollando proyectos a medida para particulares y profesionales desde su estudio de arquitectura e interiorismo, nos explican en qué consiste la certificación Well.

La versión más actual de la certificación Well es Well v2, en la que se agrupan los requisitos que tiene que cumplir la construcción en diez categorías principales. Cada una tiene unas precondiciones que son obligatorias y unas optimizaciones opcionales para que la puntuación sea mayor. La certificación se obtiene tras pasar por una verificación de rendimiento en el edificio.

Estas diez categorías son el aire, el agua, la alimentación, la iluminación, el movimiento, el confort térmico, el sonido, los materiales, la mente y la comunidad. Lo relativo al aire asegura una mejora de la calidad del aire dentro del edificio al monitorizarse todos los parámetros indicadores. Para lograrlo, se implementan estrategias que incluyen la eliminación o la reducción de la contaminación. El requisito del agua asegura que se tiene acceso a agua de alta calidad, con control de la legionela, tratamiento del agua, fuentes de agua potable disponibles y una correcta gestión de la aparición de las humedades.

Sobre la alimentación, esta certificación fomenta la alimentación saludable y dispone de un entorno designado para que sea la opción más fácil de elegir. La disponibilidad de frutas y verduras unida a la transparencia nutricional es necesaria. El objetivo de la iluminación es mejorar el confort de los ocupantes mediante el diseño de sistemas de iluminación artificial y natural, siguiendo los ritmos circadianos. Con el movimiento se busca fomentar la actividad física y la vida activa, dejando a un lado el sedentarismo. Para conseguirlo, se crean y mejoran las opciones de actividad física, como la creación de un espacio en el que realizar actividades deportivas o el fomento del uso de las escaleras mediante un diseño visible y abierto.

El confort técnico se obtiene con la búsqueda de un sistema de climatización a través del que se mejora el confort, lo que se controla monitorizando todos los parámetros que determinan dicho confort. Además, se hacen encuestas de confort a los ocupantes del edificio en las que se pueden solicitar, por ejemplo, ventiladores de mesa o mantas, en función de la época del año. Lo referente al sonido tiene como objetivo controlar los parámetros acústicos y realizar un diseño correcto para mejorar el confort de los usuarios y ofrecerles una buena calidad acústica. El uso de materiales sostenibles tiene la finalidad de reducir la exposición a componentes contaminantes para los usuarios, además de ser materiales sostenibles y poco perjudiciales para el medio ambiente.

Esta certificación apoya la salud mental y cognitiva de los residentes y ocupantes de un edificio mediante diversas estrategias, como la información disponible sobre educación y recursos que abordan la salud mental, espacios centrados en la relajación o el diseño de espacios con elementos naturales integrados. El aspecto de la comunidad asegura que, mediante el compromiso cívico, la justicia social y el diseño accesible, se crea una comunidad inclusiva e integrada. Se encuentran disponibles materiales y comunicaciones que permiten a los usuarios conocer las diferentes características del proyecto, además del material educativo sobre la salud y el bienestar, entre otros aspectos.

¿Cómo se obtiene la certificación?

Para obtener esta certificación, hay que seguir todo un proceso que se inicia con el registro de un proyecto en la plataforma oficial que concede los certificados. Cumplir con las precondiciones obligatorias que se definen por el nivel objetivo que se quiere obtener. Implementar optimizaciones para acumular puntos adicionales y recopilar la evidencia y la documentación de las estrategias implementadas. Por último, la Performance Verification, que es la verificación in situ y por parte de un inspector acreditado que realiza una evaluación de los resultados.

Los proyectos que desean obtener la certificación Well para edificios deben cumplir con una serie de prerrequisitos y sumar una cantidad de puntos para los diferentes niveles de la certificación. Se puede optar a obtener un máximo de doce puntos por cada concepto y los niveles quedan de la siguiente manera:

  • Well Bronce con cuarenta puntos en total y sin puntos mínimos por concepto.
  • Well Silver con cincuenta puntos en total y un mínimo de un punto por concepto.
  • Well Gold con sesenta puntos en total y un mínimo de dos puntos por concepto.
  • Well Platinum con ochenta puntos en total y un mínimo de tres puntos por concepto.

La relevancia de la certificación Well en el mundo de la construcción se basa en tres aspectos principales: la salud y el bienestar de los ocupantes, la mayor productividad y satisfacción y el valor añadido para los proyectos inmobiliarios.

Well se basa en una amplia definición de la salud en la que se incluye el bienestar físico, mental y social, evaluando la forma en la que el diseño y la operativa de un edificio contribuyen a mejorarlos. Las mejoras impulsadas por Well pueden incluir aspectos como una calidad superior del aire interior, el acceso a la luz natural y los sistemas de iluminación saludables, los espacios que fomentan la actividad física o el agua limpia y segura accesible para todos.

La mayor productividad y satisfacción que proporcionan los edificios que cuentan con la certificación quedan demostradas con los entornos diseñados para minimizar el estrés, mejorar el confort y apoyar los hábitos de vida saludables.

Todo esto supone un valor añadido que va más allá de la salud, ya que se posicionan mejor en el mercado, atraen talento, clientes e inversores interesados en los entornos de mayor confort y bienestar.

Proporcionar ambientes interiores sostenibles y que proporcionen bienestar y confort a los usuarios o habitantes de los edificios o viviendas es cada vez más importante en la sociedad actual. La conexión de las personas con la naturaleza y sus ritmos debe ser un aspecto fundamental a la hora de pensar y diseñar los entornos y espacios en los que habitamos, trabajamos y nos relajamos. La certificación Well se ha convertido en una herramienta de evaluación eficaz para garantizar el bienestar físico, mental y social completo de las personas que ocupan o utilizan un edificio. Esto proporciona grandes beneficios a todos los usuarios de los edificios, independientemente de que su finalidad sea la de vivienda, de empresa o cualquier otro uso.

Mediante estrategias convenientemente aplicadas, se incide de forma positiva en el estado anímico y la salud mental de las personas, aumentando su motivación y productividad al mismo tiempo que disminuye el estrés.

Durante años, hablar de arquitectura sostenible era hablar de energía, emisiones y consumo de recursos. Desde la aparición de la certificación Well, el enfoque incorpora otras variables igualmente decisivas y necesarias: la salud y el bienestar de las personas dentro de los edificios construidos. Dentro de este contexto, la certificación se ha consolidado como un estándar internacional de los más reconocidos.

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