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Joyas y belleza, más de la mano que nunca en la sociedad de la imagen

Apostar por nuestra belleza física nunca había sido tan importante como lo es en los tiempos que corren. La creación de una sociedad en la que la imagen lo es absolutamente todo ha permitido que eso sea así. Redes sociales como Instagram o TikTok son las que hacen posible que se extienda el imperio de la belleza física. Y no tiene pinta de que vayamos a experimentar algún cambio de cara a los próximos años. Esa relevancia de la belleza física ha venido para quedarse definitivamente a nuestro lado y nos obliga en cierta medida a cuidar de nuestro cuerpo. 

Hay muchas cosas que podemos hacer para potenciar esa belleza física de la que venimos hablando. El cuidado de la piel, el cuidado de nuestro pelo, el no tener demasiados kilos de más, nuestra sonrisa… son factores que juegan un papel clave en esta misión. Obviamente, estos factores nunca van a ser iguales para todo el mundo. Es una cuestión de simple genética: una persona puede destacar físicamente por una cosa y la persona que está al lado, por otra. Pero sí que es cierto que podemos realzar o potenciar nuestra imagen a través de complementos como las joyas. Y eso sí que va a proporcionar beneficios similares a las diferentes personas que apuesten por ello. 

Las joyas realzan la belleza y la figura de las personas, eso es algo que ya se sabe desde hace siglos. Da lo mismo que hablemos de un hombre que de una mujer: siempre funciona. Para los hombres, tradicionalmente siempre ha sido idóneo disponer de un reloj para ganar presencia. En el caso de una mujer, es cierto que se ha dispuesto de una mayor variedad: colgantes, pulseras, anillos… Hay que hacerse a la idea de que, a día de hoy, hay posibilidades de todo tipo para todo el mundo. El objetivo de que esto sea así tiene que ver con que cada persona encuentre la joya indicada para verse bien. 

Y es que las joyas, además de todo lo que hemos venido comentando los párrafos anteriores, también sirven para mejorar la autoestima personal. Como este tipo de complementos nos permite vernos mejor delante del espejo, encontramos de esa manera los argumentos para vernos más bellos y bellas y confiar un poco más en nuestras posibilidades para cualquier cosa que nos propongamos en la vida. Esa confianza puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso en muchas de las actividades en las que nos encontramos inmersos. 

Una de las principales actividades que realiza una persona que quiere ganar en belleza en el siglo XXI es comprar algún tipo de joya para realzar su figura. Un estudio encargado por Serrano Joyeros ha demostrado que la gente que quiere ganar en belleza prefiere comprar joyas a someterse, por ejemplo, a un cambio físico en una clínica especializada en cirugía. Esto habla claramente de la confianza que muchas personas tienen en elementos como las joyas, que en una sociedad tan obsesionada con la imagen como la que tenemos ahora juegan un papel determinante. 

Casi todo el mundo dispone de alguna joya en casa 

Es habitual que cada persona sea propietaria de al menos una joya que guarda con mimo en casa. Eso es lo que viene a decir una noticia publicada por el diario 20 Minutos en 2021. La información apunta que el 90% de la población tiene joyas, pero que solamente el 37% conoce su valor. Se trata de un dato curioso y que pone de manifiesto que sigue habiendo personas ya no que no conocen ese valor económico de las joyas, sino que, además, no conocen todos los beneficios que pueden estar asociados a portar uno de estos elementos. 

Una cosa sí es cierta: aunque tengamos joyas en casa, nunca debemos cerrar la puerta a adquirir alguna nueva. Los tiempos también cambian en un sector como este y los nuevos diseños pueden ser frescos, más llamativos… Hay joyas, como todo en esta vida, que pasan de moda y que no pegan con el tipo de persona que somos o con la esas que tenemos. Es importante saber esto para apostar por una en concreto que sepamos que nos viene como anillo al dedo, y nunca mejor dicho. 

Pasan los años y la importancia de las joyas no decrece. Así lo va a seguir siendo, que a nadie le quepa ninguna duda. Y es que no puede haber una amiga que hable también de nosotros como una joya. Es el mejor apoyo que podemos encontrar para ganar en belleza y popularidad, para mejorar nuestra autoestima personal y para, en definitiva, ganar también en felicidad. ¿Qué puede haber más importante que todo esto? 

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